Acabas de desembalar tu nuevo dispositivo térmico. Tiene un aspecto estupendo, da sensación de solidez y ya estás listo para salir al campo. Pero antes de hacerlo, hay algunas cosas que debes saber. Una calibración adecuada y un mantenimiento regular son lo que marca la diferencia entre un visor térmico que funciona bien durante una década y uno que se vuelve borroso al cabo de una temporada. En Pixfra hemos elaborado esta guía para explicarte todo el proceso, desde el primer encendido hasta el almacenamiento a largo plazo. Tanto si utilizas un visor térmico, un monocular o un accesorio frontal, estos pasos son válidos para todos los dispositivos. Qué hace realmente la calibración térmica Aclaremos algo desde el principio: cuando hablamos de calibrar un dispositivo térmico, no nos referimos a lo mismo que a poner a cero la mira de un rifle. La calibración —a veces denominada NUC (corrección de no uniformidad) o FFC (corrección de campo plano)— es un proceso a nivel del sensor que mantiene la imagen térmica nítida, uniforme y libre de artefactos. Los dispositivos térmicos son muy sensibles a los cambios de temperatura en su entorno y, dado que la temperatura fluctúa constantemente, el dispositivo necesita actualizarse periódicamente para medir con precisión las diferencias de temperatura. Sin este proceso, la imagen empieza a verse granulada, descolorida o con rayas que no deberían estar ahí. Esta es una explicación sencilla de lo que ocurre durante la calibración. Durante la calibración, el dispositivo cubre brevemente su sensor con un obturador para obtener una lectura de temperatura plana y constante. El dispositivo utiliza esa referencia plana para restablecer la forma en que cada píxel responde a la energía infrarroja. Piensa en ello como si se restableciera la línea de referencia para que el sensor vuelva a saber cómo es el estado “neutro”. A medida que el dispositivo funciona, los cambios de temperatura interna hacen que cada píxel responda de forma ligeramente diferente, lo que crea una falta de uniformidad en toda la imagen. Sin calibración, la imagen presenta artefactos visibles. Una vez que se aplica la corrección, esos artefactos desaparecen y vuelves a tener una